

En el término municipal de Carabaña, como podrá ver el visitante, conviven el ecosistema de Ribera y el Estepario.
El ecosistema de Ribera ofrece al visitante bosques de galería y sotos que acompañan a los ríos, olmos, álamos, choperas y saucedas, con arbustos como la zarzamora y el rosal silvestre, y juncos y cañaverales ya en el mismo río. La fauna que alberga esta vegetación es extensa: barbos, lucios, carpas, perca americana, tencas, cangrejo de río, y como aves, fochas, garzas reales, ánades,...
El ecosistema Estepario permite deleitarse con parajes muy distintos. En otros tiempos el encinar manchego ocupaba grandes extensiones. Hoy puede verse en el Monte Robledal. Los páramos se cultivan prácticamente por completo hoy en día. En ellos encontramos avutarda, alcaravanes, perdiz roja, cárabo, milano real, cogujada, cigüeñas, jabalís, tejones, liebres, conejos, zorros...
Todos estos paisajes, su flora y fauna, son capaces de aportar al viajero tranquilidad y sosiego en su visita, invitándole a pasear por sus caminos y sus sendas.
Completan la visita al entorno natural parques como el de la Morera, del Descansadero o el de la Estación.
En Carabaña se puede disfrutar de su entorno con las rutas de senderismo y bicicleta, en concreto las Rutas del Pinar y de la Marañana las encontrarás descritas en la sección “rutas”, junto con la Vía Verde del Tajuña a su paso por Carabaña y con la Vía del Ferrocarril de los 40 días.